Domovina - Corporación Cultural Chileno Croata

Croacia, 2000 años de Historia – IV Parte -  Publicaciones anteriores

Autor: Gaspar Glavich

EL SABOR DE DUJNO (753)

Este Sabor (Parlamento) es uno de los más importantes del primer periodo de la historia croata; lo tratado en dicha Asamblea, afortunadamente se conserva hasta el presente gracias a unas crónicas llamadas «Métodos» y que relatan lo siguiente: "El Sabor (Parlamento) se reunió durante 12 días seguidos, presidido por el Ban Budimir, en presencia de los enviados especiales del Papa, los emisarios de Bizancio y los representantes de todas las provincias croatas de Croacia Blanca, Croacia Roja e incluso de Raška (Serbia). Solamente faltaron los delegados de la Croacia de Panonia, la cual estaba aún bajo el dominio de los Avaros, el que terminará a fines de ese mismo siglo (VIII)."

La orden del día y las decisiones a tomar, tenían que ver con:

- la organización del Estado croata entres provincias, delimitando sus fronteras y las regiones que las componían, y que ya han sido citadas;

- las nuevas jurisdicciones de los antiguos y nuevos obispados;

- la administración del estado croata: leyes, justicia, impuestos.

Las decisiones tomadas en esta Asamblea, eran inspiradas no solo en las costumbres croatas sino también tomando en cuenta el derecho romano y el de la Iglesia Católica. La presencia de los representantes serbios de Raška (rashka), se debía desde luego a las buenas relaciones existente entre los dos pueblos en esa fecha, y muy probablemente, al grave peligro al cual estaba siendo sometido el aún joven estado serbio por parte de los Avaros y los búlgaros.

CROACIA, BIZANCIO Y LOS FRANCOS

La Historia Croata se verá enfrentada a graves trastornos a mitad del siglo VIII. En el siglo VII, Bizancio deseando restaurar el Imperio Romano, invade ciertas provincias del Imperio Romano de Occidente, sobre todo el norte de Italia e lliria. Junto a esto, comienzan graves querellas entre los papas y los emperadores; estos últimos intentan imponer su autoridad a los papas como así mismo a los patriarcas de Constantinopla. Son además querellas de orden dogmático (prohibición de imágenes santas) pero sobre todo de orden jurisdiccional, en lo que tenía que ver con la nominación de los obispos. Es la razón por la cual el Emperador de Bizancio decide, en el 732, que Iliria (Dalmacia e Istria) sea puesta bajo la jurisdicción del patriarcado de Constantinopla, y todo esto contra la opinión del Papa y por supuesto de los Croatas, los principales afectados. El Papa para salvar su autonomía ante Constantinopla, se alía con los Lombardos y expulsan a Bizancio de Italia en el 741.

El Papa nuevamente amenazado, por los Lombardos esta vez, sus recientes aliados, pide protección a Pepino el Breve (754) rey de los Francos, quien a su muerte en el 768, legará el poder a su hijo Carlos I El Grande, también llamado Carlomagno, el que será coronado en un día de Navidad del año 800 por el Papa en Roma. Estos trastornos traen como consecuencia que la historia de Croacia se vea enfrentada a tremendas convulsiones poniendo en peligro su unidad territorial y las inevitables guerras en las cuales se verá sumergida.

Unidad puesta en duras dificultades que durarán 1200 años, hasta 1945. Existiendo Venecia en las fronteras de las dos jurisdicciones de la Iglesia de Roma y la del patriarca de Constantinopla, la ciudad de los Dogos sabrá colocarse ya sea del lado de Occidente, o del lado de Oriente, todo en función de sus alianzas comerciales, y en detrimento de Croacia. El prestigio de Carlomagno se acrecienta después de su coronación papal, y que lo convierte en el Emperador del Imperio romano de Occidente, que en esa época comprendía también la lliria con la Panonia y Dalmacia, territorios en donde ya estaban instalados desde hacía 150 años los Croatas.

Cuando Carlomagno invade con sus poderosos ejércitos el territorio croata en el 799, será derrotado por estos cerca de Rijeka. Pero después de la coronación por el papa al año siguiente, y tomando en consideración las pretensiones de Bizancio con respecto a Croacia, los Croatas de Panonia con el Ban Vosmir y de Dalmacia con el Ban Vicheslav, y su hijo Borna que le sucede, aceptarán la protección de los Francos, medida que tomarán igualmente los Eslovenos. Carlomagno, para evitar una guerra con Bizancio, concluye un acuerdo en 810, otro en 812 y 817, en los cuales toda lliria (Croacia) hacía parte del Imperio Franco, y Bizancio conservaba solamente tres ciudades: Zadar, Trogir y Split, además de cuatro islas del litoral croata, como una muestra de buena voluntad hacia Bizancio.

El acuerdo de 817 fija las fronteras del Imperio Franco, con la aceptación de los Croatas, sobre el río Drime, actualmente en Albania. La Dalmacia romana se convertía en «Dalmacia bizantina», con sus tres ciudades y cuatro islas que serán siempre reivindicadas por Venecia, a pesar de que su población era de mayoría croata, reivindicación y pretensiones que renacerán en Italia en 1915 y 1941. Como consecuencia de lo anterior, Venecia también pondrá sus ojos sobre Albania, considerándola como «herencia» de Bizancio, lo que la llevará a hacer la guerra a los Normandos de Sicilia, (aliados de los Croatas) ¡durante más de 200 años! Por estas mismas razones, Italia invadirá dos veces a Albania, en 1914 y 1939, aduciendo también su

CROACIA DE PANONIA Y LOS FRANCOS

Como todo dominio, la presencia de los Francos en Croacia, se traducía en abusos, explotación, germanización e intentos de eliminar la cultura croata, además del pillaje que efectuaban las tropas francas entre el pueblo croata. Ante esto, Ljudevit (810-823), hijo de Vicheslav, declara el derecho del pueblo Croata a hacer la revolución y la guerra en contra de los opresores. Combatirán durante 15 años, al final de los cuales Ljudevit es vencido, y la Croacia de Panonia se mantendrá bajo el imperio Franco hasta el año 900. Es en esta época en que comienza la invasión de los Húngaros en Europa. En la Dalmacia croata o Croacia Blanca al Ban Borna le suceden Vladislav (821 - 830) y Mislav (830 - 845). A causa de la división del imperio Franco y del debilitamiento después de la muerte de Carlomagno, Croacia se convertirá de más en más independiente.

Prueba de ello es que Lotario I, emperador de Occidente (nieto de Carlomagno), hace una alianza con Venecia en el 840 para la defensa de su imperio contra los Croatas de Mislav, cuya sede está en Kliš, a 25 km al norte de Split. Es también el tiempo en que Venecia, beneficiándose del dominio que Bizancio ejercía en el mar Adriático, comienza a convertirse en una gran potencia marítima, comerciando con Bizancio, vendiendo la madera de los bosques dálmatas (madera con la que se construye Venecia misma) y también con los esclavos croatas capturados en Istria o en Dalmacia. Todas estas tropelías cometidas por los venecianos sobre tierras croatas desembocan en la primera guerra con Venecia, cuya flota es derrotada por los Croatas, y la paz es firmada en el 839. En esta misma fecha comienzan las incursiones de piratas Arabes (sarracenos) en el Mediterráneo y en el Adriático, los que llegarán a tomar Bari y asaltar a la misma Roma.

DINASTÍA DE LOS TRPIMIR

El sucesor del Ban Mislav es Trpimir (845-864), quien se convierte en el primer "Dux Croatorum" (Duque de Croacia) para el conjunto de Croacia (per totum regnum croatorum), hasta el río Drava y el Danubio al norte, Drina al este y el Drima en Albania. Este tipo de precisiones constan en la correspondencia dirigida por el Ban Trpimir (terpimir) al obispo de Split, en donde se menciona por primera vez, el nombre (Hrvat) Croata. Según estos documentos, el obispo de Split tenía la jurisdicción de la Iglesia sobre el conjunto del territorio croata. Al respecto, cabe hacer notar que Montenegro es traspasado al obispado de Dubrovnik en el 998, con lo que se producirá otra división de los territorios croatas, facilitando así en los siglos XII y XIII, la incorporación de Montenegro a la Iglesia ortodoxa serbia. El documento ya citado, muestra las excelentes relaciones de Trpimir, el Ban de Croacia Blanca, cuya sede estaba en Knin y en Zadar, con los Banes de la Croacia de Panonia y de la Croacia Roja. (Knin es la cuna del joven estado croata del siglo IX. Es desde esta ciudad que la minoría serbia comienza su insurrección en contra de Croacia en 1990). Trpimir tenía también excelentes relaciones con la población romana y el clérigo latino. Parte en peregrinaje a Aquilea en Italia del Norte y hace una donación para la fundación del primer monasterio benedictino en Salona, cerca de Split y hace venir monjes benedictinos de Monte Cassino desde Italia. Croacia, con Trpimir a la cabeza debió hacer frente a la invasión de los ejércitos del zar búlgaro Boris (852-889), en Bosnia (Croacia Roja). Según «Administrando Imperio", crónica del emperador bizantino Porfirogénito, Trpimir logra vencer a los Búlgaros, restablece la frontera de Croacia sobre el Drina y concluye un tratado de paz con Boris.

DOMAGOJ (864-878) LIBERA BARI

A la muerte de Trpimir, el sabor croata se reúne para nombrar un sucesor, y contra lo esperado, no elige para sucederle a uno de sus hijos (Petar, Zdeslav y Mutimir), sino al señor Domagoj; probablemente a causa de las amenazas que provenían del exterior, y dado además el hecho que los hijos de Trpimir invocaban las leyes francas. Nuevamente Venecia, aprovechándose de las dificultades que atravesaba Croacia con la sucesión, ataca Dalmacia, y Domagoj es obligado a hacer la paz con Venecia, a la cual se le entregan concesiones territoriales. Domagoj comprende muy pronto, que Croacia debía contar con una marina de guerra fuerte para poder luchar en contra de los piratas árabes y además para hacer frente a Venecia. En algunos años la armada croata adquiere la potencia necesaria, y Domagoj toma revancha, persiguiendo los barcos piratas y venecianos por todo el Adriático.

Los árabes habían conquistado la ciudad italiana de Bari en el 842. Luis II (855-875), hijo de Lotario I, pide ayuda a la flota bizantina para reconquistar Bari y expulsar a los árabes de Italia. Bizancio acepta ayudarles pero casi en seguida da marcha atrás y se niega. Entonces Luis II recurre a Domagoj quien le envía la flota croata a Bari para la reconquista de la ciudad. Gracias a esta ayuda, Bari es liberado en el 871.

Mientras la flota croata se encontraba en Bari, luchando en contra de los árabes, Venecia junto a Bizancio, atacan impunemente las costas croatas devastando y efectuando un pillaje indigno sobre las ciudades y las islas de un país cristiano. Venecia renovará este tipo de proezas bárbaras, sobre todo durante la cuarta cruzada, ocupando Zadar. Luis II envía una carta de protesta al emperador de Bizancio Basilio I, condenando la cobarde agresión en contra de los Croatas, mientras ellos estaban combatiendo a los árabes en Bari. El sucesor de Domagoj será, primero su hijo lljko y en seguida Zdeslav, el hijo de Trpimir, quien estaba refugiado en Bizancio durante el reinado de Domagoj y que gracias a Bizancio, regresa como ban de Croacia.

ZDESLAV Y EL FIN DEL DOMINIO FRANCO

Hacia el 872, los Balcanes estaban compartidos entre Bulgaria, Bizancio y el Imperio Franco. Con el retorno de Zdeslav en Croacia, se complican también las relaciones entre los papas y los patriarcas de Constantinopla. Querellas dogmáticas ya existían ellos desde el siglo VII, pero también entre los papas y los emperadores bizantinos. El Ban Zdeslav, protegido de Bizancio, reconocía no solamente la soberanía de éstos, sino también al patriarca Folios, quien había sido excomulgado por el Papa, todo lo cual colocaba así a la Iglesia de Croacia bajo la jurisdicción de Constantinopla. Así, el Ban logra poner fin al dominio Franco sobre Croacia. Este es también el tiempo en que los apóstoles eslavos Cirilo y Método, convierten a los Moravos (checos) al cristianismo y al mismo tiempo crean un nuevo alfabeto, y traducen los Evangelios en lengua eslava, lo que producirá una importante influencia posterior en Croacia y los Balcanes.

BRANIMIR (879-892) Y EL MAR ADRIÁTICO

A Domagoj le sucede el Ban Branimir (879-892), quien junto al obispo croata de Nin, Teodocio, rompe con Bizancio y el patriarca. Ambos le envían una carta al papa comunicándole el regreso de los Croatas a la Iglesia de Roma. En prueba del reconocimiento por este paso, el papa les otorga el derecho rarísimo, de que los Croatas hagan uso de su lengua nacional en la misa. Práctica que se mantendrá hasta nuestros días, siendo la sola excepción en la Iglesia Católica hasta el Concilio Vaticano II en 1962-1965.

Durante el gobierno del Ban Branimir, Croacia logra la total independencia de Bizancio y del Imperio Franco, y obliga a las ciudades bizantinas a pagar tributo a Croacia. A Venecia se le somete a una nueva derrota naval frente a las costas dálmatas (886) que trae como consecuencia que estos deben empezar a pagar a Croacia un derecho para que sus barcos puedan transitar por el mar Adriático, y todo esto hasta el año 1000. 

MUTIMIR (892-910) PAZ Y DESARROLLO

Es el tercer hijo de Trpimir. El confirma la donación hecha por su padre al obispo de Split sobre la construcción del monasterio en Salona. Durante veinte años, Croacia gozará de una relativa paz que será bien aprovechada en su desarrollo comercial y marítimo, trayendo como resultado prosperidad a todo el territorio. Es también el tiempo en que comienzan las construcciones de Iglesias y el desarrollo del arte típicamente croata. 

Fuente:
Croacia, 2000 años de historia
Autor: Gaspar Glavic.
http://www.studiacroatica.org

ˆ