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Croacia, 2000 años de Historia – V Parte - Publicaciones anteriores

Autor: Gaspar Glavich

La obtención de una total independencia política en el conjunto del territorio nacional, fue el pensamiento imperante de todos los jefes soberanos croatas, desde Visislav (800) hasta el Ban Tomislav (925). Los Croatas se aproximan de esta meta y alcanzándola finalmente, gracias a su habilidad en tácticas políticas y también por la fuerza de sus armas. Al comenzar el siglo X, Croacia se libera del dominio Franco y del dominio bizantino, lo que no solo le devuelve su libertad sino que la convierte también en un estado muy diferente al resto de los estados vecinos o existentes en los Balcanes, aparte de que surge como una de las potencias en Europa. La dominación de los Francos tuvo efectos positivos en Croacia, sobre todo en el aspecto de la organización del estado, del gobierno e incluso también en puntos de vista cultural. Los gobiernos de los banes y de los reyes tomará como modelo de organización el sistema de los reyes francos: administración, justicia, impuestos, comandante del ejército, presencia de los obispos y religiosos, construcción de escuelas, etc.

TOMISLAV (910-928) REY DE CROACIA

Durante el reinado de Tomislav suceden cuatro acontecimientos mayores:

  • Invasión de Europa por Hungría
  • Invasión de Serbia por Bulgaria
  • Coronación de Tomislav
  • Los Concilios de Split (la guerra del latín y la lengua croata)

Los Húngaros: habiendo invadido Europa, a fines del siglo IX, se instalan en Panonia desde donde lanzarán sus ataques a los países europeos, sobre todo hacia Germania y a la Croacia de Panonia. Esta última, estando aún en el siglo VIII bajo el dominio de los Avaros, y bajo la dominación de los Francos en el siglo IX, es atacada por los Húngaros. El Ban de Croacia de Panonia solicita ayuda a la Croacia Blanca (Dalmacia) ya que los invasores estaban devastando el territorio de la Panonia y penetrando ya en Croacia del Sur. Tomislav aplasta en repetidas batallas a los ejércitos húngaros, expulsándolos más allá del río Drava, en lo que es más o menos la frontera actual entre Croacia y Hungría. La invasión húngara en Europa produce efectos importantes para Croacia y para los pueblos de los Balcanes:

  1. La separación entre eslavos del sur y eslavos del norte. Hasta entonces, los eslavos ocupaban todo el espacio europeo del Báltico hasta el Adriático.
  2. 2.- La presencia de los Húngaros se convierte desde entonces en un freno importante a la penetración germánica y a la posible germanización de los pequeños pueblos y naciones eslavas, aún faltos de organización y desarrollo.
  3. El tercer punto importante para el futuro de los Croatas, es que por primera vez, Croacia se une bajo un solo gobernante, esto es, bajo el reinado de Tomislav, y que sus fronteras se fijan como sigue:
  • al Oeste y al Sur comprende Istria y el mar Adriático hasta Albania y comprendido Montenegro;
  • al Norte por el río Drava;
  • al Este por los ríos Danubio, hasta Belgrado, y el río Drina.

Simeón I (893-927), zar de los Búlgaros: efectúa guerras incesantes en contra de Bizancio, desde los inicios del siglo X. El año 922, decide nuevamente atacar Constantinopla. El emperador de Bizancio, ante esta nueva amenaza y para tener a los Croatas como aliados, le envía al Ban Tomislav de Croacia una corona real además del título de Procónsul de Dalmacia. Al enterarse de estas maniobra!, el zar Simeón, furioso, invade y ocupa Serbia (Rašcia), cuyo príncipe serbio huye refugiándose en Croacia. Los Búlgaros en su persecución, penetran incluso en Bosnia en donde son enfrentados por los Croatas quienes les derrotan, aplastando sus ejércitos y expulsándolos fuera de Bosnia y de Serbia. El Ban Tomislav permite al Knez (príncipe) Zacarías retomar su poder en Serbia.

CORONACIÓN DEL REY TOMISLAV

Con el prestigio que le han dado todos estos triunfos, Tomislav será coronado como rey de Croacia en el Sabor el año 925, con la presencia en la ceremonia de los representantes especialmente enviados por el papa y Bizancio. El lugar elegido para tan magna ceremonia, es en Duvanjško Polje, en Bosnia Occidental.

La presencia de enviados de Roma y Bizancio, demuestra hasta qué punto las victorias y la formación del reino croata fueron considerados en esa época como acontecimientos de importancia internacional de primer orden. Tomislav unifica todos los países croatas: Croacia de Panonia, Croacia Blanca (Litoral) y Croacia Roja; incluso las ciudades dálmatas que aún eran restos de la Dalmacia bizantina, reconocen entonces la supremacía del soberano croata. Según el emperador Porfirogénito, Croacia, en los inicios del siglo X, contaba con alrededor de 2.000.000 de habitantes y estaba en condiciones de armar un ejército de 100.000 soldados y 60.000 hombres a caballo, y sobre el mar tenía 80 grandes barcos y 100 pequeños. En el 925 el Papa Juan X felicita a Tomislav, llamándolo rey de los Croatas, y los enviados especiales del papa logran reconciliar a los Croatas con los Búlgaros en el 927.

El historiador Niederle escribe:

"esta fuerza de los Croatas y la posición ventajosa que ocupaban territorialmente en el Golfo del Cuarnero, facilitaba sus relaciones con las viejas civilizaciones de Italia y Bizancio, la liberación relativamente precoz del yugo de los Avaros, todo eso debía favorecer la expansión rápida de los Croatas y permitirles de extender bastante su imperio sobre las tribus eslavas vecinas de Istria, de Panonia y de Bosnia. En el siglo X, el rey Tomislav aparece como el conductor efectivo de las regiones del Sava, del Primorje, de Bosnia y de Dalmacia. El imperio de los Croatas se fortifica rápidamente; su historia gloriosa comienza desde el siglo IX; Serbia por otro lado, se mantiene aún en el último plano y como disimulada: su historia no comenzará sino mucho más tarde"

L. Leger, historiador francés de principios del siglo XIX, da la siguiente opinión en su trabajo para la "Grande Encyclopedie", Paris 1891:

= "Croacia, a pesar de la vecindad de alemanes y magiares, se convierte en un estado independiente. Ella se había convertido temprano al cristianismo. En el siglo XI, el príncipe Zvonimir obtiene del Papa la corona real. El estado croata, no es como podríamos imaginar quizás, un conjunto de hordas bárbaras e indisciplinadas; es un reino organizado, con una jerarquía civil y religiosa. ...el trono es hereditario dentro de la familia, pero el pueblo guarda su derecho de elección. Desde el siglo X los jefes croatas reciben ya sea de Bizancio, ya sea de Occidente, su título real. Zvonimir lo obtendrá directamente del papa y será coronado el año 1076 en Spalato (Split) por el arzobispo y recibe del Santo Padre el estandarte y la espada... "

925-927-LOS CONCILIOS DE SPLIT

Después del primer cisma entre Roma y Constantinopla, el ban Branimir reconoce nuevamente la primacía de Roma tanto para los obispados croatas como para los obispados latinos de Dalmacia. Pero todos los problemas entre la Iglesia de Croacia y la Iglesia latina no están resueltos aún.

El historiador Horvat explica lo siguiente:

«Bajo el impulso de influencias europeas, las líneas de dos partidos se dibujan de más en más. Existe primero el partido llamado latino; él comprende en su mayor parte a los jefes de las tribus de la Croacia occidental, los cuales se encuentran en los círculos allegados al soberano. Casi todos los soberanos favorecen más o menos al partido latino, dirigido por los eclesiásticos, agentes de la política del poder temporal del Papa. La formación de este partido se debe a la educación occidental de sus jefes de tribus y de los soberanos, como también a las consideraciones políticas: la potencia del papado crecía. El partido nacional o croata estaba evidentemente formado por los miembros de las regiones de la civilización mediterránea. Se luchaba por la lengua nacional en la liturgia, pero la verdadera razón era más seria. Las tribus luchaban por su sistema político en contra del poder centralizador de la realeza siempre más poderoso y autoritario, contra la influencia del partido real que llevaba, en sí mismo los principios del sistema feudal occidental y que por otra parte, aumentaba la influencia de los eclesiásticos, quienes se beneficiaban de más en más de privilegios sociales, e incluso económicos, en perjuicio de las tribus (el tributo eclesiástico).

También se hacía sentir la influencia del cisma oriental, que apoyaba en todas partes a los grupos anti romanos. El obispo latino de Split, reivindica su primacía en Croacia, en relación al obispo croata de Nin, cerca de Zadar. Apoyaba sus demandas en el hecho que el obispado de Split era el heredero del obispado de Salona, antigua capital de Dalmacia, y también porque la Iglesia de Split habría sido fundada por San Dujam (Dujmo), patrón de la ciudad, un discípulo de San Pedro.

El obispo croata de Nin, Gregorio de Nin, era el defensor inclaudicable de la lengua croata en la misa y por supuesto que él reivindicaba la primacía de la Iglesia croata en Croacia. El uso del idioma croata en la misa es denunciado ante el Papa por el clérigo latino. Ante todo, se trataba del problema general del uso de las lenguas vernáculas, tales como el griego y el latín, en los nuevos países cristianizados del Moravia (clérigo germano) y en Croacia (clérigo latino)".

El primer Concilio de Split da la ventaja a Gregorio de Nin, pero en el segundo Concilio, él ya no estará con la misma representación y le entregan la prioridad al latín. En lo sucesivo, los sacerdotes croatas no podrán ser ordenados sin conocer dicha lengua. Nuevamente el mismo tema será puesto a discusión en el tercer Concilio de Split, en 1060, un poco después del cisma de 1053. La lengua croata llegará casi a ser prohibida en la misa

El rey Tomislav, se ve forzado a no apoyar a los partidarios de la lengua croata, principalmente por razones de estado, ya que así pudo anclar aún más a su reino a las ciudades bizantinas aparte de permitirle conservar sus buenas relaciones con el Papa, quien en su correspondencia le llama «rex croatorum».

Desgraciadamente, esta política del rey Tomislav, no sirvió para el futuro de Croacia. Los sucesores de Tomislav, los reyes Trpimir II (928-935) y Kresimir I (935-945), supieron mantener la potencia y la independencia de Croacia. Los sucesores de Kresimir I son sus hijos Miroslav (945-949) y Kresimir II (949-969). Kresimir II se vuelve en contra de su hermano Miroslav a quien derrota mediante una guerra civil. Estos trastornos no escapan a Venecia ni a Bizancio, prontos a aprovechar cualquier debilidad de su rival Croacia. Invaden algunas ciudades croatas, apoderándose de ellas, y aprovecha la ocasión el Knez serbio Tchaslav que ocupa la región de Bosnia hasta el mar Adriático.

Pero Kresimir II, ya dueño de todo el control gubernamental y de las fuerzas armadas, retoma las ciudades usurpadas por Venecia y Bizancio como asimismo Bosnia. El príncipe Tchaslav de Serbia muere a su vez en combate contra los Húngaros, lo cual permite nuevamente a Croacia recuperar su unidad. La esposa de Kresimir II, quien es la madre del futuro rey Drzislav, hace construir dos iglesias cerca de Split, una de las cuales es destinada a guardar su sepulcro (976). La tumba de esta reina, a quien se le llamó «protectora de las viudas», fue encontrada a fines del siglo pasado; esta constituye una fuente muy importante de la historia croata ya que en ella se encuentra mencionado el nombre de Drzislav como "rey de Croacia y Dalmacia" título que se mantendrá en poder de los reyes croatas hasta 1918.

Durante el reinado de Kresimir II, una nueva y larga guerra comienza entre Bizancio y el zar de Macedonia Samuel (976-1014). El año 986, Samuel y sus ejércitos, aplastan a las fuerzas bizantinas, cerca de la Puerta de Trajano sobre el río Danubio, y con esto somete los Balcanes desde el Danubio hasta la Tracia; Serbia se convierte de nuevo en su vasallo. Ante esos momentos difíciles y para tener a los Croatas como aliados, el emperador bizantino envía la, corona a Drzislav entregándole la Dalmacia bizantina con plenos derechos de posesión.

A contar de entonces, todos los reyes croatas llevarán el título de «rey de Croacia y Dalmacia", para dejar expresa constancia que Dalmacia hacía parte del reino croata. Samuel el zar macedonio, penetra con sus fuerzas en territorio bosnio y croata hasta Zadar, principalmente para destruir la alianza entre Croacia y Bizancio pero ante la resistencia de los ejércitos croatas y la amenaza inminente que representaba Bizancio al este, se retira antes de sufrir una derrota más grave; esto permite a Drzislav de retomar Bosnia y reponer sus fronteras sobre el río Drina.

Nuevamente Croacia es sacudida por una guerra civil, esta vez por la sucesión de Drzislav que es disputada por sus tres hijos; toma el poder Svestislav (997-1000) a quien ya Venecia le ha arrebatado las ciudades bizantinas de Dalmacia, aprovechando los trastornos producidos por la guerra interna.

 

Fuente:
Croacia, 2000 años de historia
Autor: Gaspar Glavic.
http://www.studiacroatica.org

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